Roscón de Reyes

 


Se acerca el día de Reyes y hay que ir preparando los ingredientes para el roscón. Os cuento lo que necesitáis y cuál es el proceso por si os animáis a probar. Debo decir que no es sencillo, pero ni mucho menos es imposible. Hay que insistir si no sale a la primera. Que me lo digan a mí. Yo insistí durante años. Probé todas las recetas que encontraba, pero había algo que fallaba: la falta de paciencia para esperar los tiempos de fermentación. Siempre obtenía el mismo resultado; sabor delicioso, pero la textura era más propia de un mazacote, un ladrillo, que de un bollo tierno. Por fin, cultivé paciencia, y como no me rendía, obtuve el resultado deseado. Si eres paciente, lo tienes fácil; seguro que tardas menos que yo en tener éxito.

Hay algo que también es muy importante, la harina. Es fundamental que sea de fuerza y con alto contenido en proteínas. He probado marcas blancas y no tienen tanto porcentaje en proteínas y no se obtiene el mismo resultado.


Lo primero que haremos será aromatizar leche (60 +70 gr.) con piel de naranja y limón y un palito de canela. Dejamos que pierda calor.



Ingredientes:

Para el prefermento:

70 gr. de leche tibia

10 gr. de levadura fresca

1 cucharadita de azúcar

130 gr. de harina de fuerza

Mezclamos todos los ingredientes del prefermento y formamos una bola. La sumergimos en un bol con agua templada y lo tapamos durante una media hora, hasta que flote.


Ingredientes para la masa:

120 gr. de azúcar 

60 gr. de leche tibia

70 gr. de mantequilla a temperatura ambiente

2 huevos talla L

20 gr. de levadura fresca

30 gr. de agua de azahar

1 cucharadita de esencia de vainilla

420 gr. de harina de fuerza

pizca de sal


Para decorar:

fruta escarchada o naranja confitada

Azúcar humecedido

almendra cruda en láminas o cubitos

Procedimiento:

Ponemos todos los ingredientes de la masa en un bol junto con el prefermento, y los amasamos bien. Tiene que quedar una masa fina,  de modo que queden perfectamente integrados los ingredientes. Es una masa pegajosa, pero hemos de evitar añadirle harina porque nos quedaría duro.


La dejamos reposar en lugar templado y tapada durante unas dos horas.


A continuación volvemos a amasar y dividir en dos la masa. En la superficie espolvoreamos un poco de harina, pero no mucha para no endurecer la masa.


Formamos los roscones, en bandejas de horno con papel vegetal, dejando suficiente agujero en el centro porque al fermentar podría cerrarse si es demasiado pequeño. 

    
Pintamos con huevo batido y decoramos con la fruta escarchada, la almendra y el azúcar humedecido.


Dejamos fermentar hasta que doble el volumen. Puede tardar hasta dos horas. Podemos precalentar el horno a 40 grados y meterlo para acelerar el proceso.


Ponemos el horno a 200 grados e introducimos una bandeja con agua para crear humedad. Metemos la bandeja con el roscón cuando haya alcanzado la temperatura. Pasados cinco minutos bajamos la temperatura a 180 grados y lo mantenemos durante unos 12- 15  minutos más.



Cuando se haya enfriado podemos rellenarlo como prefiramos, o dejarlo sin relleno, es cuestión de gustos.


 

Espero que os salga genial


¡Hasta pronto!

Angélica Moreno

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