Pastel de queso y chocolate blanco

 


Para mí no hay nada mejor que disponer de tiempo libre para dejar volar la imaginación en la cocina. Y si resulta que en el frigorífico te encuentras con queso fresco a punto de caducar, ocurren cosas maravillosas. Estaréis pensando que exagero, pero me emociona cuando me lanzo a experimentar y obtengo una delicia como la que hoy os quiero compartir. Exactamente así fue; queso fresco a punto de caducar que no me apetecía comer. Entonces pensé qué posibilidades podría haber para aprovecharlo. Empecé a sacar las proporciones y la lista de posibles ingredientes. Y acerté de pleno. La textura es muy delicada y la capa exterior queda un poquito crujiente. En definitiva, me encanta. Además es apto para personas que no deben tomar gluten. La harina que se utiliza es de maíz. 

Ingredientes:

4 huevos L
500 gr. de queso fresco
60 gr. de maizena
esencia de vainilla
pizca de sal
200 gr. de chocolate blanco 
380 ml. de leche entera
80 gr. de azúcar

Procedimiento:

Precalentamos el horno a 165 grados. Engrasamos el molde o lo forramos con papel vegetal. Para estas cantidades un molde de 20-22 cm de diámetro estaría bien.
Separamos las yemas y las claras.
Disolvemos el chocolate blanco con la mitad de la leche aproximadamente.


Montamos las claras con el azúcar a las que añadiremos la pizca de sal.


Por otro lado trituramos el queso junto a las yemas y el resto de la leche.



Añadimos la vainilla y el chocolate fundido en la leche.


Agregamos la maizena tamizada



Incorporamos las claras montadas con movimientos suaves.




Vertemos en el molde y llevamos una hora al horno a 165 grados. Pasado este tiempo, bajamos a 140 grados la temperatura y mantenemos 25 minutos más. Con el horno apagado lo mantenemos 15 minutos dentro. Lo desmoldamos sobre una rejilla cuando esté frío y decoramos al gusto, con azúcar glas, frutos del bosque...




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