Hace unos cuatro que descubrí este brownie y me atrapó desde el primer momento. Lo vi en un evento al que fui a trabajar y, de inmediato, me dije, «tengo que buscar esta receta y probarlo». Y así lo hice, y me encantó. Es una textura diferente al brownie de chocolate, es delicado, predomina más el sabor a mantequilla, es casi como un sobao. Y el toque de pistacho lo hace exquisito. ¿Se te hace la boca agua de imaginarlo? Pues te cuento cómo hacerlo.
Ingredientes:
75 gr. de azúcar
2 huevos tamaños L
75 gr. de mantequilla (no vale margarina)
150 gr. de chocolate blanco
80 gr. de harina de respostería
1 cucharadita de levadura química
50 gr. de pistachos pelados
Procedimiento:
Precalentamos el horno a 180 grados con calor por arriba y abajo. Forramos el molde; para estas cantidades con un molde cuadrado de 20 cm nos irá bien.
Batimos los huevos junto al azúcar hasta que blanqueen. Podemos ayudarnos de un baño maría para levantar la mezclar más fácilmente.
Fundimos la mantequilla junto al chocolate blanco al baño maría.
Juntamos las preparaciones anteriores y añadimos la harina y levadura tamizadas, integrando con movimientos envolventes.
Agregamos los pistachos pelados y mezclamos cuidadosamente.
Vertemos en el molde y horneamos durante 20 minutos a 180 grados.
Desmoldamos una vez se haya enfriado.
Espolvoreamos con azúcar glas.
Aviso, si te propones probar solo un trozo, lo tienes complicado, ¡¡dan ganas de comerte otro!!
Espero que os animéis a probar.
Hasta pronto
Angélica Moreno
Comentarios
Publicar un comentario